Iván, 6-12-2006
Índice
Capítulo 1. –Introducción.
Capítulo 2. –La razón de ser teórica que el Opus Dei da de sí
mismo.
Capítulo 3. – En la práctica el Opus Dei incumple su razón de
ser teórica.
3.1. –El Opus Dei no sirve a las almas.
3.2. –El Opus Dei no sirve ni a
3.3. –Si el Opus Dei no ama a las personas no puede amar a
Dios, ni iluminar los caminos de la tierra con la luminaria de
3.4. –Al no servir ni a Dios ni a las almas, todo lo que
hay de bueno en el Opus Dei, en vez de beneficiarle, le hace más dañino
todavía.
Capítulo 4. –El Opus Dei no cumple su fin fundacional de buscar la
santidad de sus miembros, sino la obediencia ciega a sus directores.
Capítulo 5. –El Opus Dei no ha cumplido su fin fundacional de
mejorar el estatus del laico dentro de
Capítulo 6. –Si el Opus Dei no cumple con ninguno de sus fines
teóricos, entonces: ¿Para qué se creó el Opus Dei?
6.1. –Estudio de los beneficios que los integrantes del
Opus Dei obtienen de él.
6.2. –Estudio de los beneficios que su Fundador ha
obtenido del Opus Dei.
Capítulo 7. –La verdadera razón por la que fue creado el Opus
Dei.
Capítulo 8. –El futuro del Opus Dei.
——oOo——
Introducción.
Este
libro toma su origen en una carta enviada a Opus Libros
por Marta el 29 de julio de 2005, que
transcribo a continuación:
¿Por
qué se creó el Opus Dei? / Hola me llamo Marta y la verdad es que no sé muy
bien lo que busco, bueno en realidad lo que busco es conocer el origen del opus
dei, la verdad de por qué se creo, por qué la necesidad de un organismo así...
son mis mayores dudas... tengo 13 años sólo quiero saber el porqué aunque les
parezca muy joven, me intriga mucho este tema... he leído un montón de cosas
del opus dei y la verdad es que creo que esconde algo un misterio sin
desvelar... para mi todo esto empezó leyendo un libro... / Si no es molestia me
encantaría que me contestaran este mensaje me ayudaran... espero que algún día
yo pueda ayudar a alguien / muchas
gracias. / Marta
Ante todo,
Marta, te felicito. No es nada fácil que alguien se planteé esas preguntas y
menos aún si tiene trece años de edad. Incluso personas que han dejado el Opus
Dei, habiendo estado durante mucho tiempo dentro de él, no son capaces de
hacerse tales preguntas.
Así lo
vio Kaiser,
quien el día 1 de agosto siguiente contesta a Marta y, entre otros
razonamientos, le dice:
Marta,
creo que has dado en el clavo. Y creo también que dar respuesta a tu pregunta
es lo que debe dar razón de ser a esta página. Al margen de sí podemos parecer
a alguien resentidos, amargados o amenos, he aquí la línea recta, el rumbo a
mantener contra viento y marea: dar respuesta a Marta. Puede que nadie la
tenga. Puede que esté ya contestada y la respuesta se esconda en los miles y
miles de testimonios y aportaciones, como un viejo tesoro en una playa
olvidada. Quizá no la encontremos nunca, pero hemos encontrado una razón más
para que siga viva esta página.
Con este
libro tomo el testigo que lanza Kaiser y estudio el
fin del Opus Dei.
Capítulo 2
La
razón de ser teórica que el Opus Dei da de sí mismo.
Tras la
muerte del fundador del Opus Dei se inició su proceso de beatificación para lo
que su sucesor, don Álvaro del Portillo, condensó en una oración privada lo
esencial de Josemaría Escrivá de Balaguer y de su
Opus Dei. Creo que en ella se explica, con las mínimas palabras, la posición
oficial del Opus Dei sobre la razón de ser de sí mismo. La oración es la
siguiente:
Oh, Dios, que concediste a tu siervo Josemaría,
sacerdote, gracias innumerables escogiéndole como instrumento fidelísimo para fundar
el Opus Dei, camino de santificación en el trabajo profesional y en el el cumplimiento de los deberes ordinarios del cristiano ,
haz que yo sepa convertir todos los momentos y circunstancias de mi vida en
ocasión de amarte y de servir con alegría y con sencillez a
El
subrayado del párrafo anterior es mío, y lo resalto porque esas palabras
contienen la explicación oficial del porqué se fundó el Opus Dei. Desglosado es
como sigue:
El Opus
Dei se fundó como camino de santificación en el trabajo profesional y en el
cumplimiento de los deberes ordinarios del cristiano,
-lo que se logra haciendo que sus fieles iluminen los
caminos de la tierra con la luminaria de
-para lo cual sus seguidores convierten todos los
momentos y circunstancias de su vida en ocasión de
-amar a
Dios
-y servir
con alegría y con sencillez
—a
—al Romano Pontífice,
—y a las almas.
En el
esquema anterior, lo materializable del fin del Opus
Dei comienza en el apartado en donde se emplea la primera palabra que puede ser
traducida por obras concretas y que, por tanto, puede dar vida a todo lo
anterior. Esa palabra es “servir”. Estudiando “el servicio” que el Opus Dei da
a los de dentro y a los de afuera de su institución es como descubriremos si
cumple con el fin que nos muestra de sí mismo: ser camino de santificación
en el trabajo profesional y en el cumplimiento de los deberes ordinarios del
cristiano haciendo que sus fieles iluminen los caminos de la tierra con la
luminaria de
Capítulo 3
En la
práctica el Opus Dei incumple su razón de ser teórica.
A pesar
de toda su predicación, con sus obras el Opus Dei no es una institución que
está al servicio del prójimo, por lo que no puede ser una luminaria de
3.1.
–El Opus Dei no sirve a las almas.
Por el
contrario de servir a los demás, el Opus Dei es un depredador de almas y de dinero.
Eso es lo único que le importa. Toda su energía se vuelca en coaccionar (punto
387 de Camino), presionar, acosar y amedrentar, psicológicamente a las almas
para obtener de ellas su ingreso en
Derechos
Fundamentales que el Opus Dei viola.
1 –Derecho a la libre información, a tu criterio
independiente de recibir la información que desees (lectura de libros,
programas de televisión, etc.).
2 –Derecho a la intimidad personal, por ejemplo te leen la
correspondencia.
3 –Derecho al pensamiento libre, cualquier pensamiento no
autorizado lo consideran pecado (por ejemplo, pensar en los defectos de
4 –Derecho a la conducta libre en todo cuanto es normal
en un cristiano corriente. Todo la actuación de los
suyos está estipulada. Hasta en lo mínimo, tal y como que los numerarios tienen
prohibido exponer fotos de sus padres y familiares en su habitación, no pueden
usar zapatillas de felpa cuando están a solas en su cuarto, etc.
5 –Derecho a los sentimientos libres, sólo puedes poner
el corazón en el Opus Dei y en lo que a él le conviene.
6 –Derecho a la madurez humana y psicológica equilibrada
de sus miembros.
7 –Derecho a ser independiente, te obligan a depender de
ellos hasta en lo más mínimo.
8 –Derecho a tener amigos dentro de
9 –Derecho a elegir la vocación al Opus Dei: Tú no lo
eliges, sino que son los directores quienes te eligen a ti.
10 –Derecho a elegir salirte del Opus Dei.
11 –Derecho al diálogo sobre
12 –Derecho a autonomía económica. Te fuerzan a un estado
de indigencia total, que, entre otras cosas, anula tu libertad para dejar el
Opus Dei. Sí dejas
13 –Derecho de la juventud a ser respetada. Aplican su
coacción sobre adolescentes, forzándoles a hacerse del Opus Dei a pesar de
estar inhabilitados por la ley para realizar contratos.
14 -Derecho a que se preserve tu intimidad en lo que le
cuentas al director espiritual.
15 -Derecho a que los de
16 -Derecho a criticar los errores del Opus Dei con
libertad sin que tengas que ver en ello una falta gravísima contra la unidad de
17 -Derecho a elegir al director espiritual y al confesor
habitual.
18 –Los derechos adquiridos por sus miembros a través de
Es
imposible que se pueda afirmar de quienes actúan institucionalmente de esa
manera que sirvan con alegría y con sencillez a las almas.
3.2.
–El Opus Dei no sirve ni a
Es
evidente que mal puede servir a
Con
independencia del daño que infringe a los fieles, además, el Opus Dei se
considera a si mismo, en su conducta, como si fuera
El Opus
Dei no ayuda a ningún estamento eclesial: parroquias, otros grupos religiosos,
a los obispos en sus iniciativas... Incluso está mal visto dentro del Opus Dei
que un numerario o agregado haga las lecturas de la misa en iglesias públicas y
si de forma inevitable ocurre alguna vez suele ser causa de mofa por parte de
los demás de
Por lo
anterior, nadie puede servir bien al Papa si daña a su Iglesia y a sus hijos.
De hecho, según mi experiencia directa, en el Opus Dei sólo he oído hablar bien
de un papa: de Juan Pablo II, el Romano Pontífice que les canonizó a su
Fundador, y que perpetúo que su máximo dirigente siempre sea obispo al
concederle al Opus Dei el estatus de Prelatura personal.
3.3.
–Si el Opus Dei no ama a las personas no puede amar a Dios, ni iluminar los
caminos de la tierra con la luminaria de
Si
alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que
no ama a su hermano a quien ve, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ve? Y
nosotros tenemos este mandamiento de Él: El que ama a Dios, ame también a su
hermano. (1 Juan 4, 20-21).
Hermanos
míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá
la fe salvarle? Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen
necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas
que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no
tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo
obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú
crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Mas
quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? (Santiago 2, 14-20).
Aplicando
esa enseñanza a
3.4.
–Al no servir ni a Dios ni a las almas, todo lo que hay de bueno en el Opus Dei
en vez de beneficiarle le hace más dañino todavía.
Lo bueno
que hay en algo malo hace que nos atraiga, y nos pone en una situación más
peligrosa de ser perjudicados (cuanto más apetitoso aparenta ser es un alimento
envenenado más probabilidades tenemos de que lo comamos y de que nos dañe).
Esto lo trato con mayor profundidad en “Lo bueno del Opus Dei” y allí remito al
lector interesado en el tema.
El
evangelio lo explica de forma maravillosa:
No
todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el
que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en
aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos
fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les
declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. (Mateo, 7,
21-23).
Cristo
nos enseña que todo lo bueno que hacen esas personas en su nombre (profetizar,
echar demonios, hacer milagros) no les sirven de nada, no les justifican ante
Dios, sí están al servicio de acciones malas.
Traducido
al Opus Dei, esa conversación podría ser así:
Señor,
Señor, ¿No profetizamos en tu nombre predicando tu Palabra, dando meditaciones,
charlas, escribiendo libros que hablaban bien de ti; no echamos demonios en tu
nombre al hacer que mucha gente se convirtiera a Dios y rezara, acaso no
administramos fidelísimamente tus sacramentos; y,
además, no es cierto que en tu nombre nuestro Fundador, san Josemaría,
realizó milagros?
Y
entonces les declararé: Nunca os conocí;
apartaos de mí, hacedores de maldad, que coaccionasteis,
acosasteis y extorsionasteis a vuestros hermanos para que sirvieran a vuestros
fines;
apartaos de mí, hacedores de maldad, que pisoteasteis en el
nombre de Dios la intimidad, los sentimientos y el hacer de los hombres, para
esclavizarlos a vuestro gusto;
apartaos de mí, hacedores de maldad, que abandonasteis en
total indigencia a quienes se salieron de vuestra institución, después de
haberos dado ellos durante años todo su dinero, sus herencias y sus vidas;
apartaos de mí, hacedores de maldad, porque en la tierra sólo
buscasteis los honores, la riqueza y el poder;
apartaos de mí, hacedores de maldad, que por vuestras malas
obras fuisteis piedra de escándalo que hizo a muchos abandonar mi Santa Iglesia
y
¡Apartaos
de mí, hacedores de maldad!
Capítulo 4
El
Opus Dei no cumple su fin fundacional de buscar la santidad de sus miembros, sino
la obediencia ciega a sus directores.
Para ser
santos hay que obedecer a Dios. Esa es la única obediencia posible del hombre
para fundirse con el Creador. Como los caminos de la vida interior son muchas
veces tortuosos y están llenos de trampas que tiende la soberbia, el ser humano
necesita la sabiduría y el consejo de otro compañero de viaje experimentado que
le pueda ayudar en su caminar. Esa es la figura del consejero espiritual, que
en el cristianismo ha sido llamado tradicionalmente “director espiritual” y que
suele ser un sacerdote.
Sí
alguien quiere fabricar una computadora sin saber nada sobre ese tema, el
primer consejero es muy fácil de encontrar, basta inquirir en un
establecimiento del ramo, o a la señorita del servicio telefónico de información,
que nos dé las señas de un almacén en dónde vendan los componentes de ese tipo
de máquinas. Una vez encontrado ese sitio, el segundo consejero ya es más
costoso de hallar: el que nos indique los componentes concretos que necesitamos
para nuestro proyecto. Una vez comprados, necesitamos a alguien mucho más
difícil de descubrir: el que nos enseñe a montar cada una de esas piezas en su
sitio, lo que nos obliga a solicitar la ayuda de un montador de componentes
informáticos. Y así sucesivamente, conforme el fin de nuestra meta se acerca
necesitamos la ayuda de personas cada vez más expertas.
Lo mismo
ocurre en el proyecto de nuestra santidad. La santidad personal es una
responsabilidad exclusiva de cada persona; es un compromiso de ella con Dios, y
por tanto compete a cada cual la elección del director espiritual idóneo, aquel
que le pueda ayudar en cada momento a acercarse a Dios. Según la etapa de la
vida interior en la que se encuentre necesitara un director espiritual u otro.
Al principio, cuando la lucha se centra en vencer pecados graves, cualquier
sacerdote puede ser director espiritual; pero conforme se avanza se precisa una
ayuda más experta, la de alguien que sepa lo que ocurre en el alma del
dirigido, lo que muchas veces obliga al sujeto a cambiar un director por otro
más santo o apto para ayudarle. Y hacer esa elección le incumbe única y
exclusivamente al hombre que va tras la fusión con Dios. Es una responsabilidad
que no puede delegar en nadie.
Así lo ve
el propio Fundador del Opus Dei, quien en el punto 60 de Camino escribe:
Si
no levantarías sin un arquitecto una buena casa para vivir en la tierra, ¿cómo
quieres levantar sin Director el alcázar de tu santificación para vivir
eternamente en el cielo?
Pero un
“alcázar” no lo levanta cualquier arquitecto, sino uno muy experimentado, que
además es escogido por quien desea construir el castillo. A pesar de lo dicho
antes, en el Opus Dei la dirección espiritual es llevada a cabo por laicos que
el sujeto no elige, sino que le son impuestos. Y en esa imposición nunca se
mira la situación espiritual del dirigido sino la disponibilidad del que pueda
dirigirle.
Por
ejemplo, una supernumeraria de cuarenta años que tiene graves problemas en las
relaciones íntimas con su marido, puede ser dirigida en el Opus Dei por una
joven numeraria que acaba de llegar al centro y que carece de toda experiencia
en ese tema.
Y esto es
así porque lo único que busca
Esta
perversión de la dirección espiritual hace que en el Opus Dei se confunda la
santidad personal con la obediencia absoluta a los mandatos de los directores: Obedecer...,
camino seguro. —Obedecer ciegamente al superior..., camino de santidad.
—Obedecer en tu apostolado..., el único camino: porque, en una obra de Dios,
el espíritu ha de ser obedecer o marcharse. (Punto 941 de Camino).
¿Cómo
puede ser camino de santidad de
Es
imposible que una entidad de ese tipo sea santificadora. De los afiliados a una
institución así se puede afirmar que llegarán a ser “robots”, “fanáticos”, “talibanes”... pero nunca santos.
Mas,
¿cómo se ha llegado en el Opus Dei a esa corrupción de la dirección espiritual?
Se ha
alcanzado esa situación porque en el Opus Dei se considera que a sus miembros
sólo les llega la gracia de Dios a través de su Fundador (o de los directores
que hacen sus veces, que son los fieles reproductores de sus ordenes, pues si
se descubre que un director no está en sintonía con los mandatos de sus
superiores es inmediatamente retirado de sus funciones). De esa manera, la
santidad según el Opus Dei sólo se puede conseguir si la persona obedece
ciegamente al superior.
Por su
forma de vivir (no por sus palabras), el Opus Dei se instala en la herejía de
considerarse a si mismo como
El
Opus quiere salvar al mundo de sí mismo en nombre de Dios, pero según sus
propias condiciones. Las condiciones del Opus, por supuesto, son idénticas a
las de su fundador. Toda gracia que conduce a la salvación llega a los
miembros del Opus Dei a través de su fundador. A través de la gracia del
fundador eres lo que eres. De ahí los traumas que sufren los que se salen.
Demasiado a menudo creen, y los miembros del Opus lo piensan así, que al
separarse de esta fuente de gracia se ponen a sí mismos fuera de esta
institución de inspiración divina e inalterablemente perfecta, y están
destinados a condenarse eternamente. [...] El impacto sobre los miembros del Opus es predecible. Se les
enseña a creer que la salvación es imposible, ahora que son miembros del Opus
Dei, sino sólo a través de la organización en la que han ingresado. Suple su
vida familiar, su medio ambiente, al menos en todo lo que no sea actividad
profesional y, en muchos casos, especialmente para las mujeres, también ésta.
Cuando están desengañados, por tanto, el impacto emocional es aplastante. Los
que quieren marcharse no tienen a nadie a quién recurrir, nadie, fuera del
Opus, con quien establecer una relación lo suficientemente estrecha como para
que puedan confiar en ellos. Y también han sido educados en la creencia de que
al romper sus lazos están cometiendo el pecado más infame. La salvación es
transmitida a través del Opus. Sin el Opus, el antiguo numerario está condenado". (Raimundo Pániker,
recogido por Michael Walsh en “El mundo secreto del Opus Dei” y
tomado de “La
Trampa De La Vocación”).
Nada más
hacerte del Opus Dei te llevan a identificar
Hijos
míos, si no pasáis por mi cabeza y por mi corazón no llegaréis a Dios. (Con esta
frase esta ocupando él la posición de Cristo, único hombre por el que hay que
pasar por su cabeza y por su corazón para llegar a Dios. Por lo mismo, al dejar
No
doy un duro [moneda de poco
valor] por el alma de un hijo mío que abandone su vocación.
Prefiero
que me digan de un hijo mío que se ha muerto antes que ha dejado
El
que deja
Hijos
míos, la gracia más grande que habéis recibido después de
Si
no hubiera sido por la vocación a
Como no
obedecer a los directores supone marcharse del Opus Dei, con esas frases el
Fundador nos estaba comunicando que si no obedecíamos al Opus Dei tendríamos
que dejarlo, con lo cual, y según sus palabras:
1 –Perderíamos a Dios.
2. –Seriamos infelices en la tierra.
3 –Y a la vez nos notificaba «la pena de muerte
espiritual» que pesaría sobre nosotros de ya no poder salvarnos.
Con lo
visto en este apartado y en los anteriores se concluye que no puede ser santo
(camino de santificación) un grupo que tiene esos principios y formas de
actuar.
Capítulo 5
El
Opus Dei no ha cumplido su fin fundacional de mejorar el estatus del laico
dentro de
El
Fundador de
Hay
que rechazar el prejuicio de que los fieles corrientes no pueden hacer más que
limitarse a ayudar al clero, en apostolados eclesiásticos. El apostolado de los seglares no tiene por qué
ser siempre una simple participación en el apostolado jerárquico: a ellos
les compete el deber de hacer apostolado. Y esto no porque reciban una misión
canónica, sino porque son parte de
Ese era
uno de los grandes atractivos que tenía el Opus Dei para quienes nos unimos a
él en vida de su Fundador: lograr con nuestra entrega que se implantara en
Y ese fin
“fundacional” del Opus Dei tampoco se ha cumplido. Para demostrarlo nada mejor
que escuchar a
Con
el fin de promover una conveniente distribución de los presbíteros o de llevar
a cabo peculiares obras pastorales o misionales en favor de varias regiones o
diversos grupos sociales,
Está
dicho de forma meridiana: Las prelaturas personales (el Opus Dei) solamente
están compuestas por sacerdotes y diáconos (clérigos), no por laicos.
A los
laicos sólo les queda ser unos ayudantes de esos clérigos, por lo que continúan
teniendo dentro de
Mediante
acuerdos establecidos con la prelatura, los laicos pueden dedicarse a las obras
apostólicas de la prelatura personal; pero han de determinarse
adecuadamente en los estatutos el modo de cooperación orgánica y los principales deberes y derechos anejos
a ella.
Se
entiende el empeño de
De
aquello que contaba su Fundador de que Opus Dei había venido al mundo para
elevar la categoría de los laicos dentro de
¡Nada
de nada!,
Y hoy, como
siempre, los laicos seguimos siendo los segundones de los clérigos, incluso los
laicos numerarios/as, agregados/as y supernumerarios/as que tan sólo son
simples cooperadores de los sacerdotes de
Y la
vocación al Opus Dei es una entelequia de razón, no una realidad concreta (ver
“Sobre la Vocación al Opus Dei”).
Y por
tanto esa prepotencia suya de que cardenales, obispos y papas ha habido
muchos, pero Fundadores del Opus Dei sólo uno. Por lo que Dios os pedirá
cuentas por haberme conocido... no es más que soberbia.
Y sí su
Fundación no tiene fundamento, lo que Escrivá vio el 2 de octubre de 1928 (sí
es que en realidad vio algo), no pudo venir de Dios.
Capítulo 6
Si el
Opus Dei no cumple con ninguno de sus fines teóricos, entonces: ¿Para qué se
creó el Opus Dei?
Hemos llegado
a un punto crucial, en el que nos planteamos de nuevo los razonamientos de
Marta que originan este escrito:
¿Por
qué se creó el Opus Dei?[...] la verdad de
por qué se creo, por qué la necesidad de un organismo así...
Pensemos. Si las razones de ser por las cuales
el Opus Dei dice que ha sido fundado son todas altruistas y benéficas para la
humanidad, y se han demostrado como falsas, será porque las verdaderas razones
de ser del Opus Dei están ocultas y sólo existen para el beneficio de “los de
dentro”, motivo por el que son dañinas para la humanidad.
Dicho con
otras palabras: descubramos a quién beneficia egoístamente el nacimiento y la
existencia del Opus Dei y conoceremos su razón de ser, la verdad de por qué se
creó.
Si el
Opus Dei, como hemos estudiado con anterioridad, es una institución que no está
al servicio del prójimo, los únicos que pueden beneficiarse de ella son sus
integrantes y/o su Fundador.
6.1. –Estudio
de los beneficios que los integrantes del Opus Dei obtienen de él.
Toda
entidad tiene “buitres” que viven a su costa. No hay partido político, ONG,
grupo religioso, etc., en el que no haya gentes que se aprovechen de su
situación dentro de ellos para medrar egoístamente. El Opus Dei no es una
excepción a esta norma. No se puede negar que algunos de sus integrantes (y
amigos de la institución) obtienen beneficios egoístas del Opus Dei.
Por no
tener que entregar a
Por
exponer algunos campos, hay supernumerarios/as decoradores, contratistas de
obras; vendedores de objetos sagrados, de muebles, etc., que hacen su agosto
cobrando por sus servicios en la multitud de construcciones lujosas de las que
es dueño el Opus Dei. En este apartado estarían los psiquiatras a los que
Los
beneficios egoístas que los numerarios/as y agregados/as obtienen de
Pongo un
ejemplo, basta con que un escritor mediocre escriba sobre temas apreciados por
el Opus Dei para que sus libros sean publicados y multivendidos,
a veces con varias reediciones, gracias a las editoriales de
Cuando
en esos libros vergonzosos (Vázquez de Prada, Inés [Ana] Sastre, Salvador Bernal, tantos otros) se
habla de quiénes iban con Monse [Monseñor Escrivá
de Balaguer, el Fundador del Opus Dei] en aquel tremendo viaje, se hace la
relación de todos... y, en el mejor de los casos, de un estudiante que les
acompañaba. Ah, caramba, pues ése era Fisac. El que
ponía el dinero. El único sin el cual toda aquella epopeya que salvó la vida de
Monse no hubiera sido posible. Y lo borran de la
historia, lo laminan, lo suprimen como si no hubiera existido... Porque luego
se salió del Opus. / Es la traición más miserable, la crueldad mayor, la bajeza
más abyecta, la ruindad peor que se puede concebir en
un historiador o en un biógrafo: que sepa qué pasó y quién lo hizo, y que no lo
cuente porque no le dejan los canallas inquisidores
que dirigen la secta y que pretenden además dirigir la historia, determinar qué
ocurrió y qué no, según su santa voluntad... o porque él mismo, sectario,
fanático, cómplice, secuaz, se pliegue a sus "correcciones fraternas"
de todo corazón y con toda su alma envenenada. / De todos ellos el peor, sin
duda, es Andrés Vázquez de Prada. Incitatus le puede perdonar casi todo: sus mentiras,
sus manipulaciones, sus tergiversaciones, sus inicuos casos de damnatio memoriae (suprimir de la
historia de Francia a Napoleón porque te cae mal, por ejemplo) y sus bajezas,
sus faltas a la verdad histórica. Lo que ya es imposible perdonarle es que
escriba tan mal. Eso sí que no. Su prosa casposa, grasienta, con
halitosis a chorizo revenido que se ingiere justo antes de decir misa, eso sí
que no tiene el menor perdón de Dios. Ni de nadie que sepa escribir. Aquello
que dice, por ejemplo, página 218: "El diablo jaranero, que sabe lo que se
pesca, y que, como solía decir Monseñor Escrivá de Balaguer: 'nunca se toma
vacaciones', levantó por aquella época una buena tolvanera. Dejó sus dengues de
perro mañero y zorrastrón
para desenvainar el colmillo. Claro es que Dios sabe más y que...". (Inicitatus, “La
Fiesta De ‘Monse’”,
publicado en El confidencial.com).
Lo que el
autor del texto anterior afirma del estilo de Vázquez de Prada
es algo totalmente opinable. No cabe duda de que una biografía sobrecargada de
palabras retorcidas la hace muy difícil de leer, tal y
como arriba muestra Inicitatus, mas puede haber gente
a quien le guste esa forma de escribir y que en un mercado libre comprarían;
pero no aquellos que los consideren como un plomo imposible de digerir. En el
caso que tratamos eso no fue así. Cuando Vázquez de Prada
publicó la biografía del Fundador todos los de
Con
independencia de lo dicho hasta ahora, de lo que no cabe duda es de que nadie
compraría un libro histórico del que se sabe que su autor suprime a sabiendas
hechos ocurridos sólo porque a él no le agradan (¿quién puede comprar una
biografía de Hittler en la que no se habla del
exterminio que hizo de judíos solamente porque el que la escribe es antisemita
y le agrada que los asesinara?). Pues en el caso de tratar sobre el Opus Dei
pueden hacerse esas supresiones de la realidad. Es más, para que un libro tenga
acogida en
Mas todo
ese género de aprovechados son una fauna inevitable y secundaria a la vida de
cualquier institución. No es de cuerdos imaginar que el Opus Dei fue instituido
para que unos pocos pillos de ese tipo medrarán
egoístamente a su costa. Para saber si el Opus Dei fue fundado para que se
aprovecharan sus integrantes, hay que estudiar al resto de los miembros de
Este es
el momento de romper una lanza a favor de todas las personas, hombres y
mujeres, pasadas, presentes y futuras, que se unen al Opus Dei. Todos lo hacen
por una entrega a Dios, porque les llevan a creer que servirán a Dios en esa
Institución. Todos ellos, salvo puntuales excepciones, sufren coacción para
incorporarse a
Es cierto
que al pasar el tiempo algunos descubren el tejemaneje del Opus Dei y optan por
aprovecharse de él, pero las prebendas que desde entonces pueden conseguir no
suplen de ninguna manera el daño que han recibido: la labor de verdadero amor y
servicio cristiano que podrían haber realizado en otra institución sana de
Desde
luego,
6.2.
–Estudio de los beneficios que su Fundador ha obtenido del Opus Dei.
El único
que manda en el Opus Dei es quien está en el vértice de su pirámide, a los
demás les toca obedecer o marcharse. En la actualidad es así con su
Prelado como consecuencia de que lo fue para su Fundador, quien inevitablemente
lo tuvo que mantener igual para los herederos de su puesto.
En
Los
numerarios/as y agregados/as entregan todos sus sueldos, bienes y herencias al
Opus Dei, quien lo invierte en sus inmuebles bajo la figura de sociedades
mercantiles de las que los socios tienen firmado un vendí de sus acciones
(igual que los miembros de
El
Fundador del Opus Dei obtuvo en vida infinitos beneficios materiales, de
honores y de servidumbre (los que quiso y muchos más), por parte de los de
El
proceso de beatificación de Escrivá tiene tantas irregularidades que cualquier
persona de buena voluntad que las conozca ha de concluir que la canonización
que de él se deriva es inválida. Esto lo he tratado en “El Papa que más ha perjudicado al Opus Dei”,
por lo que allí remito al lector que quiera profundizar. Tan sólo añadir que
los de
Todo lo
visto hasta ahora nos lleva a poder discernir la respuesta a las preguntas que
originan este escrito.
Capítulo 7
La
verdadera razón por la que fue creado el Opus Dei.
Hagamos
un resumen de todo lo anterior.
–El Opus
Dei es una máquina engullidora de personas y dinero que no da nada a nadie (a
no ser que vaya a obtener algo a cambio).
–
–Los
fines teóricos de la fundación de
–El Opus
Dei vive la herejía de considerarse
–Exceptuando
al Fundador del Opus Dei, el resto de los suyos son unas víctimas de su
estructura (ya que ni los prelados dejan de ser unos simples peones hasta el
momento de ascender a ese puesto).
–Su Fundador
es el único que ha vivido como un dios gracias al Opus Dei, con plenitud de
poderes sobre los bienes y las personas que lo integran.
–El Opus
Dei ha sido el instrumento para “endiosar” dentro de
No es
difícil concluir el fin secreto más probable por el cual fue creado el Opus
Dei:
Hay
muchos indicios que nos llevan a afirmar que el Opus Dei fue creado por Josémaría Escrivá De Balaguer para que le diera riqueza,
honores, poder y gloria a Josémaría Escrivá De Balaguer.
Con estas
palabras no pretendo decir que el Fundador de
Capítulo 8
El
futuro del Opus Dei.
El
Fundador le preparó muy bien al Opus Dei para que durara por lo menos hasta que
adquiriera su figura jurídica definitiva, lo que le garantizaba su canonización
(antes de que eso ocurra todos los de dentro permanecen engañados por el
señuelo de la supuesta grandeza vocacional al Opus Dei, que les lleva a
mantenerlo vivo y virulento).
El
momento en el que se le concede a
Pero como
el Fundador del Opus Dei no sabía sí ese momento se iba a retrasar mucho,
infectó a
Ya se han
realizado los fines secretos para los que fue creado y preparado el Opus Dei
(el de dar gloria a su Fundador tanto en su vida terrenal con riquezas, honores
y poder; como con su “divinización” después de muerto); lo que supone que el
Opus Dei se ha quedado sin fines. Es más, su Fundador sólo dotó al Opus Dei de
medios para realizar esos fines secretos previstos por él, que una vez
consumados dejan a
Por lo
que en un futuro más o menos cercano, conforme se difunda la verdad sobre lo
que el Opus Dei es,
FIN
19 de febrero de 2007